23 oct 2015

Se busca ballottage para "decidir" que estamos en la (fase) B

Alejandro Blancovsky

I

1) Los comentarios de baja gastronomía solo ocultan la baja política

A François Darlan se le atribuye una de las frases más revulsivas dentro del especial subgénero discursivo que tematiza la supuesta deglución de batracios. “Próximamente, estaremos en guerra junto a nuestros aliados naturales, los anglosajones. Mientras tanto, paciencia y silencio. Tragaré todos los sapos que haga falta.” Corría 1942 y el entonces Ministro de Armada del régimen de Vichy ya había sido desplazado como hombre fuerte del gobierno por su rival interno, Pierre Laval. Éste, en cambio, no participaba en tales licencias literarias, por lo que al colaborar con los nazis no les hacía perder el tiempo pretendiendo concesiones. 1942 fue también el año en que al “sapófago” le llegó su merecido ajusticiamiento y por lo que bien hubiese sido necesaria la máxima de Keynes corregida para aplicar sobre política: al corto plazo tú, sapófago, estarás muerto.

Sobre cualquier personaje podría escribirse una leyenda blanca, el texto oculto de quien añoraría algo diferente de aquello por lo que está actuando, o incluso más, de quien (como Darlan) podría no sólo añorar algo diferente sino (pretender) ordenar su actuación en términos estratégicos. Más importante resulta que esa sobreescritura de lo que se hace se pueda aplicar a uno mismo.

La economía de guerra del lenguaje que salta rápidamente los dilemas de la ética de la responsabilidad para ir al lema “paciencia y silencio” (no importa con cuánto ruido y “confesiones”