Alejandro Blancovsky
A raíz de algunos hechos ocurridos en la segunda mitad del 2010, sumados al antecedente de la contramarcha organizada por el estado el 24 de marzo de ese año, era previsible que el día de la memoria de este 2011 sirviera para manipular la verdad histórica. Bien lejos de la tradición de lucha de los organismos de derechos humanos que siempre incluyó entre los múltiples objetivos de movilizarse el combatir al relato histórico realizado por el estado (por ejemplo, contra la teoría de los dos demonios), la contramarcha estatal de este 2011 fue, al contrario, la imposición de un nuevo relato, una nueva constelación de fuerzas y una nueva atribución de las distintas responsabilidades políticas (a Perón, a Martínez de Perón, a la CGT, etc.). Entre marzo de 2010 y marzo de 2011 transcurre un año de reescritura de la historia. Luego de una inicial política de “ambigüedad de la verdad” ha llegado la hora del relato cegetista de la historia de los setenta. Así, la versión alfonsinista de la teoría de los dos demonios fue dejada de lado para dar lugar a una versión aún más falsa y peligrosa.
ANTECEDENTES
Juegos de ambigüedad: el antecedente mediato (2003-2008) (lecturas desde 2011)
Previamente al actual proceso de derechización, había habido formas de presentar una versión amañada de la historia de los setenta. Acusando de amañar la historia a los pocos (los poquísimos) que se opusieron a los juicios a militares, se estaban tapando las bases para una reescritura de la historia hecha con el poder de estado y que