Alejandro Blancovsky
Los escasos recursos
Saliendo de la secundaria tuve el desagrado de leer por primera vez a Toer por un artículo publicado publicado en “el monopolio” que se llamaba «Si la universidad no cambia, la reforma el estado». Entonces proponía modos de esquivar ciertas políticas universitarias neoliberales (arancel) que alentaba parte del gobierno de entonces, buscando que las universidades públicas siguieran cierto proceso de modernización que incluyera reformas (supuestamente) más factibles. Era otro de esos discursos que no proponen nada nuevo: acortar el grado y dividirlo en ciclos y generar mecanismos de reconocimiento de estudios parciales. Nada muy diferente de lo que hoy pueden decir intelectuales progresistas como Adriana Puiggrós.
Pero, por supuesto, la nota no estaba dirigida a proponer las políticas universitarias que Toer consideraba correctas en ese momento (año 2000). La forma de argumentación que remite a la amenaza implicaba una intervención política no sobre las políticas que el autor desea sino sobre el espectro de las políticas que pueden ser consideradas “racionales”. No se dirigía a combatir a los sectores del gobierno de De la Rúa que deseaban la implementación plena de programa del Banco Mundial para “educación superior”, sino que se dirigía a quienes entonces defendían una universidad pública como una construcción colectiva antes que como una institución a racionalizar y modernizar. Pero ojo... que si no hacen lo que yo digo vienen los malos, a la universidad “la reforma el mercado”. La lógica todoterreno de Toer es que si no dejan actuar libremente a la “izquierda racional” (ciertos sectores de la Alianza entonces, el kirchnerismo