25 oct 2010

Complicidad policial y complicidad “intelectual”

Alejandro Blancovsky

La autoinculpación

Extrañamente, hubo unas horas en las que el poder ejecutivo y parte de su oligopolio mediático actuaron bien (salvo el jefe de gabinete). Podrán seguir insistiendo en que la izquierda es incapaz de ver matices, de reconocer las cosas buenas o de distinguir entre distintas posturas políticas. Y siempre dirán eso, tengan o no referentes empíricos para hacer esa propaganda. Lo cierto es que por algunas horas del día miércoles el gobierno tuvo un discurso correcto. Al menos hasta que empezó el delirio nocturno de 678.

En las primeras horas, Néstor y Cristina Kirchner condenaron el asesinato y llamaban a que los responsables intelectuales sean alcanzados por la investigación penal. Uno de los pocos periodistas de Página/12 que reconoce matices decía en la edición del jueves 21: “Un dirigente de la UF, Pablo Díaz, se autoinculpó con brutal franqueza, seguramente sin quererlo. Reivindicó para un gremio el uso de la violencia legítima (que es monopolio del Estado) al proclamar que no dejarán cortar las vías. Esa conducta es ilegal, un ejercicio «justiciero» por mano propia. El comunicado de la UF también perjudica a sus firmantes. Nula contrición y autocrítica, sólo para empezar. Y una «confesión» inverosímil: se asume haber portado elementos agresivos pero no armas de fuego. La excusa es, a la luz de los hechos, una cínica afrenta a la inteligencia. Se pretende que hubo un enfrentamiento entre dos grupos: uno calzado, el otro con palos. Pero todas las balas (lanzadas con ímpetu homicida, como que hay otras dos víctimas en grave estado) impactaron en el cuerpo de los presuntos agresores. El sentido común, que hace sinergia con la trayectoria de los sospechosos, pone en el banquillo a los hombres de la UF.”

24 oct 2010